lunes, 9 de febrero de 2009

Profecías de El Buen Suceso: en 1634, para nuestros días


Conforme lo anunciamos, respondiendo al pedido de nuestros estimados lectores y amigos, hacemos una pequeña pausa en la traducción del Tratado de la Verdadera Devoción a la Ssma. Virgen, luego de haber concluido con la Introducción. Lo hacemos para dar lugar a las Profecías de El Buen Suceso, de una importancia incalculable.
Lo que aquí publicamos es apenas un pequeño resumen de esta gran historia, llamada a ocupar un lugar de destaque en los siglos venideros.
Agradecemos los comentarios de los lectores.
Cordialmente,
en Jesús y María,
El Alférez
civilizacioncristianaymariana@gmail.com

II JORNADAS DE CULTURA HISPANOAMERICANA POR LA CIVILIZACION CRISTIANA
Cabildo Histórico de Salta, 8 y 9 de Septiembre de 2006

PROFECIAS DE EL BUEN SUCESO:
EN 1634, PARA NUESTROS DIAS

Por: Elena Beatriz Brizuela y Doria de Mesquita
Centro Cultural Gral. Juan Ramírez de Velasco, Gobernador del Tucumán.
Sañogasta, La Rioja

ALGUNAS NOTICIAS SOBRE LAS PROFECIAS
San Pedro y San Pablo nos enseñan en sus cartas, que las profecías son inspiradas por el Espíritu Santo; que son como una antorcha que luce en un lugar oscuro, hasta que amanezca el día, y la estrella de la mañana nazca en nuestros corazones. Su finalidad es preparar las almas para la conversión, para el amanecer de un mundo nuevo.
Esto es muy interesante y auspicioso si lo articulamos con todo lo que dijo la Virgen en Fátima y que concluyo así: “Por fin, mi Inmaculado Corazón triunfará”. Es una promesa magnífica, de gran misericordia.
Coincide con las profecías de Nuestra Señora en Quito, Ecuador, entre los años 1594 y 1634 bajo la advocación de “El Buen Suceso”, de las que hizo depositaria a la religiosa concepcionista Mariana de Jesús Torres y Berriochoa.
¿Como sabemos de estas profecías?
El Director del Archivo Arzobispal de la Curia de Quito, Monseñor Dr. Luis Cadena y Almeida escribe una obra magnífica, “destinada no solo a Ecuador, sino a hacer bien a todo occidente, quizá al mundo entero”, afirma su prólogo. El libro se titula “Madera para Esculpir la Imagen de una Santa”. Presenta la biografía de esta religiosa y las profecías que recibe de María Santísima.
Monseñor Cadena se informa en los cuadernos escritos por el Rdo. Padre Manuel Sousa Pereira, de la Orden Seráfica de los Menores del Convento de San Francisco de Quito. Los escritos del Padre Sousa forman parte de las crónicas del Monasterio de la Limpia Concepción de aquella ciudad, todo lo cual fue aprobado por su Obispo, Monseñor Don Pedro de Oviedo, quien fuera director espiritual de la Madre Mariana. Estas crónicas antiquísimas se extraviaron, y se encontraron en 1922. Monseñor Cadena se ilustra en estas fuentes y escribe su obra en 1987. Varios otros autores las estudiaron también.

¿QUIÉN FUE LA MADRE MARIANA?
Española, natural de Vizcaya, nació en 1563; su familia era noble, dedicada a la producción vitícola en sus campos.
Fue un alma predestinada por Dios y cumplió con fidelidad su vocación. A tal punto su unión espiritual con el Creador era perfecta, que cuando tomó la primera comunión, El le reveló altos misterios de la Sagrada Eucaristía.
El Rey Felipe II, accediendo a un pedido de sus súbditos americanos de Quito, encargó a su prima monja, la Madre María de Jesús Taboada, la organización de la expedición y fundación en aquella lejana ciudad, de un Monasterio de religiosas de clausura de la Orden Franciscana de la Limpia Concepción. Mariana, a su vez, era sobrina de la Madre María de Jesús, quien, conocedora de su espiritualidad, se ocupaba de su formación.
Adolescente aún, pero sabiendo perfectamente lo que quería hacer de su vida, integró el grupo de las siete fundadoras, en calidad de postulante.
El viaje fue una travesía terrible; se desató una tormenta atroz; el cielo se oscureció transformándose en una funesta noche. De pronto Mariana dio un grito y cayó desmayada. Cuando volvió en sí, le confió a la Madre María de Jesús: “no sé en qué mundo estuve...” . Había visto una inmensa serpiente que se retorcía en el mar haciendo peligrar el navío; y una Señora vestida de sol y coronada de estrellas que tenía un ostensorio con el Santísimo Sacramento en el pecho y el Niño Dios en un brazo; con la otra mano sostenía una espada de dos filos, cuya empuñadura era una Cruz de oro. La afirmó en el Santísimo Sacramento y golpeó al animal con tanta fuerza que le destrozó la cabeza; aún así, el demonio dio horribles alaridos diciendo que no permitiría la fundación. Mariana vio las innumerables dificultades y sufrimientos que éste maldito ocasionaría en la vida del Monasterio, pero también que en todos los tiempos habrían religiosas santas que darían gloria a Dios y a Su Madre, y atraerían innumerables Gracias. Concluyó su relato diciendo: “... y ... un día, la Reina de los Cielos se comunicará conmigo”.
Y así fue.
Fundaron el Monasterio en enero de 1577. A las religiosas españolas se le unieron varias criollas.
A los quince años hizo sus votos perpetuos; mientras la Madre Abadesa dirigía la ceremonia, Mariana estaba físicamente allí, pero su alma, en éxtasis, fue arrebatada al Cielo, donde el Divino Esposo le entregó como regalo de bodas, Su Cruz!; oficiaban de padrinos la Virgen María y San José, colocándole éste una azucena en el pecho, para fortalecerla en la virtud de la pureza. Vio y conoció misterios, hechos y tribulaciones, luchas y Gracias enormes.
La vida de Mariana se tornó mas angélica que humana. Los éxtasis y las comunicaciones con el Esposo se multiplicaron; éste le concedió una relación viva con el Angel de la Guarda, a quien veía armado como para un combate, porque la custodiaba y la defendía de los ataques de la maldita serpiente, de los que siempre salía victoriosa.
Vivió situaciones insólitas e increíbles: Fue Abadesa a los 30 años y reelegida dos veces. Sufrió cárcel tres veces en el propio convento aún siendo su Priora, con sus hermanas fundadoras españolas. Su caridad inmensa la llevó a cosas tales como canjearle a Nuestro Señor el sufrimiento durante cinco años de las penas del infierno que debía haber padecido una religiosa tentada por el demonio; rezó y luchó hasta lograr su conversión, arrepentimiento y salvación! La Madre Mariana murió físicamente tres veces! Las dos primeras volvió a la vida, pues tenía mucho que hacer todavía...! En la definitiva, a los 72 años, hizo el milagro de llevarse con ella a una monja joven y santa, quien se lo había pedido como una gracia muy especial, y cuya alma voló con la de Mariana al cielo, mientras rezaba abrazada a sus pies en el velatorio!
El 2 de febrero pareciera que fue la fecha preferida por la Virgen para hablar con Mariana. Es la celebración de Ntra. Sra. de la Candelaria, también nombrada como Ntra. Sra. de la Luz, y en América Ntra. Sra. de Copacabana; representa la Purificación de María Santísima y la Presentación del Niño Dios en el Templo -corresponde al cuarto misterio de gozo del Santo Rosario-. Preferentemente ese día, entre los años 1594 y 1634, la Virgen la hizo depositaria de revelaciones y profecías importantísimas.

OCURRIÓ UN 2 DE FEBRERO DE 1594
La Abadesa del Monasterio de la Limpia Concepción, Madre Mariana, vio apagarse la luz de la lámpara del Santísimo desde el coro alto de la Iglesia, donde hacía su habitual oración a medianoche; intentó encenderla pero no lo logró. De pronto una bella Señora, se apareció; se presentó diciendo: “Soy María de El Buen Suceso, la Reina de los Cielos y de la tierra..., con esta advocación quiero hacer en todos los siglos, prodigios”. Y tuvieron larga conversación, hasta la madrugada.
Una aureola de gloria la rodeaba con esplendor; estaba vestida con la saya blanca y el capuchón azul del hábito de la congregación; sostenía en su mano izquierda al Niño Dios, de celestial hermosura; en la otra mano llevaba un báculo de oro bruñido y esmaltado de piedras preciosas; lo que significaba que Ella gobernaría esa santa casa.
La Madre Mariana, tenía treinta años y cargaba sobre su alma grandes responsabilidades y aflicciones que sobrellevaba a fuerza de oración y sacrificios, fortaleza e inspiración sobrenatural. Nuestra Señora la llamaba por su nombre y le hablaba como una madre bondadosa y sabia: “He venido a consolar tu afligido corazón...”.
A partir de ese día la visitó con frecuencia; profetizó, anunció, pidió, le hizo conocer secretos y misterios; le reveló el significado de la extinción de la luz del Santísimo; sus profecías abarcan aquellos tiempos, nuestros días y aconteceres futuros.
Todo lo que debió cumplirse, ya se cumplió. Estamos comprobando lo que dijo sobre nuestro tiempo. Esperemos con confianza lo que vendrá. Como dice San Pablo: “...con la alegría de la esperanza...”.

PROFECIAS, ANUNCIOS Y PEDIDOS
Nuestra Señora de El Buen Suceso le habló a Mariana de la Santísima Trinidad, el Misterio Eucarístico, la Pasión del Señor, los santos, los ángeles y arcángeles, el Cielo, el purgatorio, el infierno, el demonio, los mandamientos de la ley de Dios, los sacramentos, el poder de la oración, el poder de la Madre de Dios, su papel mediador; la Gracia de
Dios, la misericordia, el perdón, la contrición, el premio a la virtud, el castigo, las herejías, etc. Temas que conforman la mas genuina doctrina católica.
Estas son algunas revelaciones:

 Las religiosas santas del Monasterio sostienen con su oración y sacrificio, como columnas fuertes y robustas, la integridad de esa casa; son pararrayo de la Justicia Divina ofendida con tantos pecados secretos y públicos; serán poderosas para conseguir para la Iglesia, la patria y las almas, grandes bienes sin los cuales no subsistiría Quito; ...desgraciado fuera Quito sin este monasterio...
Esto explica la importancia que tuvieron estos conventos, que se multiplicaron y poblaron muchísimo en toda la región; Enrique de Gandía dice en su ensayo “La Independencia Americana”, que en el Monasterio de la Concepción de Lima, en el siglo XIX, había mil cuarenta y una monjas!

 Las almas escogidas como apóstoles, si son activas y fervorosas recibirán grandes bendiciones. Pero ¡ay de las que incautas y ociosas no quieran cumplir su sublime misión!

Hablando de Quito dijo:
 “Dentro de poco será república libre, ya entonces se llamará Ecuador”. Exactamente, así fue.
 En el siglo XIX vendrá un Presidente de veras cristiano, varón de carácter, a quien Dios Nuestro Señor le dará la palma del martirio en la plaza en cuyo sitio está éste mi convento; el consagrará Ecuador al Sagrado Corazón de mi amantísimo Hijo, y esta consagración mantendrá la religión católica en los años posteriores, que serán aciagos para la Iglesia. En esos años el masonismo, esa maldita secta, tomará en sus manos el poder civil y habrá cruel persecución a las comunidades religiosas, pero en este monasterio el triunfo será nuestro.
Efectivamente, el presidente Gabriel García Moreno hizo tal consagración, y fue asesinado, como lo anunció la Virgen, en agosto de 1875.
Notemos que señala a la masonería en el poder, culpable de cruel persecución a los religiosos, por lo tanto a la Fe Católica. Y la califica como “maldita secta”. Sería interesante hacer un análisis histórico atendiendo a las palabras de Ntra. Sra. del Buen Suceso, tratando de calificar las acciones de acuerdo a las enseñanzas de Ntro. Señor Jesucristo y del Magisterio de la Iglesia, confrontándolas con las inspiradas por el ideario masónico.

 En el siglo XIX será proclamado el dogma de la Inmaculada Concepción y en el siguiente el dogma de la Asunción de María al Cielo en cuerpo y alma.
Lo primero fue cumplido por el Papa Pío IX, y lo segundo por Pío XII.

PROFECIAS PARA NUESTROS TIEMPOS, DEL 2 DE FEBRERO DE 1634
 En el siglo XX cundirán herejías, se apagará la luz preciosa de la Fe en las almas por la casi total corrupción de costumbres. Habrá grandes calamidades públicas y privadas. Las pocas almas fieles a la gracia sufrirán cruel e indecible, al par que prolongado martirio; por este sufrimiento serán consideradas mártires. Habrá un ambiente envenenado de impureza que reinará, que a manera de un mar inmundo correrá por calles, plazas y sitios públicos con una libertad asombrosa, de manera que no habrá en el mundo almas vírgenes.

 Con poder y habilidad, el mal se introducirá en los hogares, apagando la luz de la inocencia en los corazones de los niños.
Las palabras de Nuestra Señora se cumplen plenamente por la televisión y otros medios de comunicación, que ocupan lugar de privilegio en los hogares y en la mayoría de los sitios públicos.

 Escasearán las vocaciones sacerdotales, y ¡cuántas vocaciones religiosas perecerán, por falta de formación! Aunque no faltarán sacerdotes santos en el clero regular, mas en el secular se afianzarán menos en su vocación.

Nuestra Señora del Buen Suceso hizo especial hincapié en señalar:
 ...el desprecio que tendrán los vivientes de ese siglo por el Sacramento de la Penitencia; como enraizados en el pecado tratarán de desconocerlo, para ellos nada será pecado; los mundanos harán caso omiso de él; los sacerdotes, unos lo mirarán con indiferencia, otros no lo administrarán, o lo harán despectivamente, alejando a las almas de él. Como una excepción, brillará el Santo Cura de Ars, Juan Bautista Vianney, santificándose justamente por la prioritaria importancia que daba a este Sacramento.

 Es la noche oscura de la Iglesia, muchos perderán su espíritu por la falta de un Prelado y Padre que vele con amor, suavidad, fortaleza, tino y prudencia. Son necesarias muchas oraciones para que Dios ponga fin a tan aciagos tiempos enviando a quien restaurará la Iglesia y el espíritu de sus sacerdotes; estará dotado de una rara capacidad, de gran humildad, de fortaleza para defender los derechos de la Iglesia; será de corazón tierno y compasivo. Para la venida de este restaurador, hará contrapeso la tibieza de las almas consagradas a Dios. Igual responsabilidad tendrán de que el maldito satanás se apodere de estas tierras; todo lo conseguirá por tanta gente sin Fe que como una nube negra oscurecerá el cielo limpio de la república consagrada al Sagrado Corazón de Jesús, entrando con ellos todos los vicios, y viniendo por ellos toda clase de castigos: hambre, pestes, pendencias, apostasía...

 Habrá una guerra formidable y espantosa; será triunfante la maldad. Entonces será llegada mi hora, en la que yo, de una manera asombrosa destronaré al soberbio y maldito satanás, poniéndole bajo mi planta y encadenándole en el abismo infernal, dejando por fin libres a la Iglesia y a la patria de su cruel tiranía.

 Hay dejadez y descuido de las personas que tienen cuantiosas riquezas, que verán con indiferencia que la Iglesia será oprimida, perseguida en su virtud, triunfante la maldad, sin emplear santamente las riquezas en la destrucción del mal y la restauración de la Fe.
Es interesante esto; quiere decir que emplear dinero para la destrucción del mal, ¡es santo!; claro que no solo dinero hay que invertir, también tiempo, esfuerzo, estudio, sacrificio, lucha. La restauración de la Fe, por la destrucción del mal, es la gran inversión para el cristiano.

La Virgen del Buen Suceso pidió a la Madre Mariana que mandara hacer una imagen tal como la veía a Ella: con el Niño, el báculo de Abadesa y las llaves con las que guarda la integridad de su convento. Le indicó el nombre del imaginero “porque tiene conciencia delicada y guarda escrupuloso los mandamientos de Dios y de la Iglesia...”.
Se hizo como la Virgen lo indicó, y cuando la talla estuvo casi terminada, el Cielo se hizo presente en el Monasterio: San Francisco y los tres Arcángeles, envueltos en fulgores sobrenaturales y cánticos celestiales, transportaron de asombro y dulzura el alma de las monjas, trabajando en la perfección y conclusión de la milagrosa imagen que aún hoy se puede venerar en el antiguo Monasterio.

Las palabras de Nuestra Sra. de El Buen Suceso nos aseguran Su papel mediador entre los hombres y Dios:
 Vengan a mí, para conducirlos yo a El.

La Madre Mariana adelantó que estos anuncios serían conocidos recién en el siglo XX; y también ella. Y así está siendo.

Volviendo a las enseñanzas de San Pedro y San Pablo, estas profecías inspiradas por el Espíritu Santo, si las tenemos en cuenta serán las antorchas que iluminen la noche oscura que estamos viviendo. Que nos sirvan para reflexionar, para arrepentirnos, para corregir, para vigilar; en una palabra, para volver al redil de Dios, de la mano de Su Santísima Madre, que nos anuncia el Buen Suceso de la restauración completa. Tengamos confianza, porque la estrella de la mañana nacerá en los corazones, en el nuevo día que vendrá. Y el triunfo del Corazón Inmaculado de María será una hermosa realidad. FIN

BIBLIOGRAFIA
Monseñor Dr. Luis E. Cadena y Almeida: “Madera para esculpir una Santa”, The Foundation for a Christian Civilization, Estados Unidos de América del Norte. 1987

Afonzo de Sousa: “Mística confidente de la Virgen Santísima previó la crisis actual” Catolicismo, N° 458, febrero de 1989 San Pablo, Brasil

Severo Gómez Jurado, S. J.: “Vida de García Moreno” Ed. Don Bosco, Quito, Ecuador, 1970

Plinio María Solimeo: “Nuestra Señora del Buen Suceso, profecías y esperanzas para nuestros días” Rev. Catolicismo, febrero de 1988, San Pablo, Brasil

Nuevo Testamento: II carta de San Pedro a los Judíos, Cap. I, 19-21; II Carta de San Pablo a Timoteo, Cap. III, 16; Carta de S. Pablo a los Romanos, Cap. XII, 12. La Sagrada Biblia, traducción de la Vulgata de Don Félix Torres Amal, Barcelona, 1983

Enrique de Gandía: “La Independencia Americana” –Ensayo- Colección “Los libros del mirasol”, Ed. Compañía Gral. Fabril Editora S. A., Bs. As. 1961

Luis María Mesquita Errea: “Las profecías de Fátima y el triunfo del Inmaculado Corazón de María”, Ed. Comité de Recepción y Homenaje a la Sagrada Imagen Peregrina Internacional de la Virgen de Fátima, Sañogasta, La Rioja, 2001

sábado, 31 de enero de 2009

INTRODUCCION AL TRATADO - LAS GRANDEZAS DE MARIA (en un solo archivo) (TVD, 1-13)

TRATADO DE LA VERDADERA DEVOCION A LA SANTISIMA VIRGEN, de San Luis María Grignion de Montfort 
Iniciamos la publicación del Tratado de la Verdadera Devoción a la Santísima Virgen, de San Luis María Grignion de Montfort, traducido del original francés por nuestra Redacción (ap. “LE LIVRE D’OR – MANUEL COMPLET DE LA PARFAITE DÉVOTION A LA TRÈS SAINTE VIERGE d’après S. Louis-Marie de Montfort”, Secrétariat de Marie-Médiatrice, PÈRES MONTFORTAINS, Louvain, Belgique, Imprimatur de 1960). 
Trataremos de reflejar las palabras y matices del autor, respetando las diferencias de expresión entre el francés y el castellano. Los subtítulos entre corchetes [ ], aunque no pertenecen al original, tienen por finalidad ayudar a una mejor comprensión de esta sublime obra, cuya difusión es fundamental para preparar la restauración plena de la civilización cristiana y mariana que San Luis Grignion anuncia, el Reino de María, ideal por el cual luchamos. Con el mismo objeto agregamos algunos comentarios, diferenciados con el correspondiente subtítulo, invitando al estimado lector a dar su opinión y sugerencias. Que, conforme las aclamaciones carolingias, y los anuncios proféticos de San Luis Ma. de Montfort, María “ triunfe, reine e impere...” 
INTRODUCCION [LAS GRANDEZAS DE MARÍA] [Por Ella vino al mundo y por Ella debe reinar en él] 
1. Es por la Santísima Virgen María que Jesucristo ha venido al mundo y es también por Ella que El debe reinar en el mundo. 
2. María ha permanecido muy escondida durante su vida; por eso es llamada por el Espíritu Santo y la Iglesia Alma Mater… “Madre escondida y secreta”. Su humildad ha sido tan profunda que no ha tenido en esta tierra atractivo más poderoso y continuo que el de esconderse a Ella misma y a toda criatura, para no ser conocida sino por Dios solo. Comentario Con precisión casi bíblica, e inspiración comunicada por la SSma. Virgen, San Luis María expone la tesis central de su Tratado, simple, profunda, irrefutable. Jesús vino al mundo por María y es por Ella que debe reinar en él. Ese reinado "en el mundo" es sobre las almas, los pueblos, las civilizaciones, por medio de la gracia. Por esos es llamada “Reina de los Corazones”. Explica más adelante en qué condiciones reales y concretas se da, en forma parcial, y en qué condiciones se dará cuando Nuestra Señora triunfe con victoria aplastante sobre la Revolución anticristiana y las almas se abran a su influencia y respiren a María como el cuerpo respira el aire. Todo indica que esto ocurrirá en nuestros tiempos. [...Les escondía infinitamente más...
3. Dios, para atender sus pedidos de esconderla, empobrecerla y humillarla, se ha complacido en esconderla en su Concepción, en su Nacimiento, en su vida, en sus misterios, en su Resurrección y Asunción con respecto a casi toda criatura humana. Sus propios padres no la conocían; y los ángeles se preguntaban a menudo unos a otros: “Quae est ista?... - ¿Quién es Esta?”, pues el Altísimo se las ocultaba; o, si algo les descubría, les escondía infinitamente más. 
Comentario: La humildad, virtud admirable aunque difícil de entender en su verdadero sentido dadas las deformaciones que introdujo el llamado "progresismo católico"... es así definida por Santo Tomás de Aquino: "la humildad es la verdad".En este pasaje parece destacarse ante todo la humildad del Corazón de María. En armonía con la grandeza de su humildad, está la grandeza del conjunto de su personalidad, gracias y virtudes. Esa Grandeza es tal que sus propios padres, quienes convivían con Ella a diario, en cierto modo no la conocían...Y los propios Angeles, espíritus celestiales creados para contemplar las grandezas divinas en forma directa y a través de las creaturas, se preguntaban admirados "Quién es Esta". Lo más notable es lo que dice finalmente: "si algo les descubría, les escondía infinitamente más".Si queremos ser auténticos devotos de Nuestra Señora, pidámosle la gracia de que nos descubra algo de sus Grandezas. 
[Le comunicó el poder de hacer milagros y su sabiduría] 4. Dios Padre consintió en que Ella no hiciese ningún milagro en su vida, al menos resonante, aunque le hubiese dado el poder de hacerlo. Dios Hijo consintió en que Ella no hablase, aunque le hubiese comunicado su sabiduría. Dios Espíritu Santo consintió en que los Apóstoles y los Evangelistas no hablasen de Ella sino muy poco, y en la medida necesaria para hacer conocer a Jesucristo, aunque Ella fuese su Esposa fiel.
5. María es la excelente obra maestra del Altísimo, de la cual se ha reservado el conocimiento y la posesión.María es la Madre admirable del Hijo, que El se ha complacido en humillar y esconder durante su vida para favorecer su humildad, tratándola de “mujer”, mulier (1), como a una extranjera, aunque en su corazón la estimase y amase más que a todos los ángeles y hombres. María es la fuente sellada (2) y la esposa fiel del Espíritu Santo, donde nadie entra sino El. María es el santuario y el reposo de la Santísima Trinidad, donde Dios está más magnífica y divinamente que en cualquier otro lugar del universo, sin exceptuar su morada sobre los querubines y serafines; y no le está permitido a ninguna criatura, por pura que sea, entrar allí sin un gran privilegio. 1) S. Juan II, 4, XIX, 262) Fons signatus, Cant. IV, 12 
["Es el grande y divino mundo de Dios, donde hay bellezas y tesoros inefables"] 6. Yo digo con los santos: la divina María es el paraíso terrenal del nuevo Adán, en el que se ha encarnado por obra del Espíritu Santo, para obrar allí maravillas incomprensibles. Es el grande y divino mundo de Dios, donde hay bellezas y tesoros inefables. Es la magnificencia del Altísimo, donde El ha escondido, como en su seno, a su Hijo único, y en El a todo cuanto hay de más excelente y de más precioso. ¡Oh! ¡Oh! Cuántas cosas grandes y escondidas ha hecho este Dios poderoso en esta criatura admirable, como Ella misma se ve obligada a decirlo, pese a su humildad profunda: Fecit mihi magna qui potens est (3)! El mundo no las conoce, porque es incapaz e indigno de ello. (3) [Ha hecho en mí cosas grandes Aquel que es poderoso] San Lucas I, 49. 
Comentario San Luis María tenía el carisma de una percepción profunda de los misterios de la Ssma. Virgen. En contraste con el progresismo filo-protestante, que nos presentan a la Madre de Dios como "una criatura igual que cualquier otra", él enseña que Dios ha obrado en Ella cosas grandes y escondidas. No son palabras poéticas –en el sentido que se le da a esta expresión- ni románticas, aunque tienen verdadera armonía y poesía: son verdades de Fe que sólo con ayuda de la gracia se comprenden... La humildad supone reconocer lo que somos y lo que son los demás. Supone reconocer y adorar la infinita Grandeza de Dios. Hoy, en que tanto se habla de humildad sin practicarla, pidámosle a San Luis María que nos obtenga esta luminosa virtud para sentirnos pequeños delante de la Virgen y admirar los predicados que Dios puso en Ella. Que la Medianera de todas las gracias nos dé luces sobrenaturales para conocer sus bellezas y tesoros inefables y a valorar "todo cuanto hay de más excelente y de más precioso" en la Creación, de la que Ella es obra maestra. Si no somos capaces de admirar estos atributos insondables pero limitados, ¿seremos capaces de adorar la infinita perfección de Dios? Dios en su Sabiduría quiso hacer brillar en los seres creados reflejos de su Grandeza y Belleza. Esto se extiende a muchos fenómenos naturales, como un volcán lanzando grandes llamaradas en el firmamento, y a las obras de la civilización cristiana: un parque, un palacio, un manuscrito iluminado de los tiempos de San Luis Rey, la flecha de una catedral gótica… Todo lo bello refleja atributos de Dios. La Virgen, como Reina de todo lo creado, es el vitral donde se encuentran los absolutos reflejados por las maravillas creadas. 
[Las perfecciones insondables de esta santa ciudad de Dios] 
7. Los santos han dicho cosas admirables de esta santa ciudad de Dios; y jamás han estado tan elocuentes y contentos, como ellos mismos lo confiesan, que al hablar de Ella. Además exclaman que la altura de sus méritos, elevados por Ella hasta el trono de la Divinidad, no se puede ver; que la amplitud de su caridad, extendida por Ella más que la tierra, no se puede medir; que la grandeza de su poder -del que tiene inclusive sobre un Dios- no se puede comprender; y, finalmente, que la profundidad de su humildad y de todas sus virtudes y gracias, que forman un abismo, no se puede sondar. ¡Oh altura incomprensible! ¡Oh anchura inefable! ¡Oh grandeza desmesurada! ¡Oh abismo impenetrable! 
8. Todos los días, de un confín al otro de la tierra, en lo más alto de los cielos, en lo más profundo de los abismos, todo predica, todo publica a la admirable María. Los nueve coros de ángeles, los hombres de todo sexo, edad, condición, religión, buenos y malos, y hasta los diablos, se ven obligados a llamarla Bienaventurada, de buen o mal grado, por la fuerza de la verdad. Todos los ángeles en los cielos -ha dicho San Buenaventura- la proclaman incesantemente Sancta, sancta, sancta Maria, Dei Genitrix et Virgo [1]; y le ofrecen millones y millones de veces todos los días la salutación de los ángeles, Ave, Maria…, prosternándose ante Ella y pidiéndole por gracia honrarlos con algunas de sus órdenes. Inclusive San Miguel quien -dice San Agustín- no obstante ser el Príncipe de toda la corte celestial, es el más celoso en rendirle y hacerle rendir toda clase de honras, siempre a la espera del honor de ir, a su indicación, a prestar un servicio a alguno de sus servidores. 
9. Toda la tierra está llena de su gloria, particularmente entre los cristianos, que la toman por tutelar y protectora en varios reinos, provincias, diócesis y ciudades. Varias catedrales (están) consagradas a Dios bajo su nombre. No hay iglesia sin un altar en su honor: no hay paraje ni circunscripción en que no haya alguna de sus imágenes milagrosas, donde se cura toda suerte de males y se obtiene toda suerte de bienes. ¡Tantas cofradías y congregaciones en su honor; tantas órdenes religiosas bajo su nombre y su protección! ¡Tantos cofrades y hermanas de todas las cofradías, y tantos religiosos y religiosas de todas las órdenes que publican sus alabanzas y anuncian sus misericordias! No hay criatura que, balbuceando el Avemaría, no la alabe; casi no hay pecadores que, aún en su endurecimiento, no tengan alguna centella de confianza en Ella; no hay ni siquiera un diablo en los infiernos que, temiéndola, no la respete.

Comentario:

todos los seres inteligentes creados tienen una propensión a invocarla con confianza ya que "el alma humana es naturalmente cristiana".

[El secreto de los secretos del Rey

10. Después de esto se debe decir, en verdad, con los santos: De Maria nunquam satis…[1]. Todavía no se ha alabado, exaltado, honrado, amado y servido suficientemente a María. Ella ha merecido aún más alabanzas, respetos, amor y servicios. 

11. Después de esto, se debe decir con el Espíritu Santo: “Omnis gloria ejus filiae Regis ab intus[2]: - Toda la gloria de la hija del Rey está en el interior”. Como si toda la gloria exterior que el cielo y la tierra le rinden a gusto no fuese nada en comparación con la que en su interior recibe del Creador, desconocida por las pequeñas creaturas, que no pueden penetrar el secreto de los secretos del Rey. 
  [1] N. de la R.: Nunquam satis, nunca se queda uno satisfecho, siempre se desea más. [2] Ps. XLIV, 14 
  Comentario Santo Tomás de Aquino, en su Compendio de Teología, dice: vamos a ocuparnos de estas cosas en la medida en que nos sea posible... El gran Doctor Angélico, humilde, reconociendo y amando la verdad, expresa que las cosas de Dios están muy por encima de nuestra capacidad de comprensión, si bien que la Fe es un obsequio razonable. Es ésta una posición de alma profundamente equilibrada, propia del espíritu medieval.Se trata de un obsequio: Dios nos lo da; es razonable: no choca con nuestra razón. Nos imaginamos a Santo Tomás arrodillado, realmente o en espíritu, admirando, razonando y contemplando los misterios divinos. Así también San Luis María va cantando como un bardo sublime esta sinfonía mariana espectacular -en toda la fuerza del término-, las Grandezas de María, y enseñando que a las pequeñas criaturas nos es imposible penetrar, por nuestras solas fuerzas y capacidad, en el secreto de los secretos de Dios. Sin duda la devoción por él enseñada nos permite penetrar en toda la medida deseada por Dios para su gloria y nuestro bien. Si miramos a un aspecto doloroso del presente: ¡qué contraste con ciertas actitudes comunes en los ambientes progresistas de hoy! Todo está a nuestro alcance, no hay misterios. A Dios ahora no hay que mirarlo hacia arriba, dice un canto "progresista"; María es una mujer como tu mamá, como cualquier otra, dice un catecismo elaborado por sacerdotes seguidores de la Teología de la Liberación, condenada por S. S. Juan Pablo II. Es que el progresismo se niega a reconocer y amar la Grandeza infinita e increada de Dios, la Grandeza finita y creada de su Madre. No obstante, sus adeptos hablan de "los humildes"...  Comparando con el ejemplo de los santos, el contraste salta a la vista y evita que nos desorientemos. Si queremos conocer a Nuestra Señora, pidamos la gracia de la inocencia y de la verdadera humildad; reconozcamos que Ella tiene, por voluntad de Dios, una Grandeza que envuelve verdaderos misterios y secretos. Pues Dios exalta a los humildes y rechaza a los soberbios... 
12. Después de esto, es necesario que exclamemos con el Apóstol: “Nec oculus vidit, nec auris audivit, nec in cor hominis ascendit [1] -ni el ojo ha visto, ni el oído ha escuchado, ni el corazón del hombre ha comprendido” las bellezas, las grandezas y excelencias de María, el milagro de los milagros [2] de la gracia, de la naturaleza y de la gloria. Si queréis comprender a la Madre, dice un santo [3], comprended al Hijo. Es una digna Madre de Dios: “Hic taceat omnis lingua. – Que toda lengua enmudezca aquí”. [1] Cor., II, 9. [2] Miraculum miraculorum…, S. Juan Damasceno, Oratio I de Nativ. B.V. [3] San Euquerio 
13. Mi corazón me ha dictado todo lo que he escrito con una alegría especial, para mostrar que la divina María ha sido desconocida hasta ahora, y que esta es una de las razones por las que Jesucristo no es conocido como debe serlo. Si, luego, como es seguro, el conocimiento y el reinado de Jesucristo se dan en el mundo, no será sino una consecuencia necesaria del conocimiento y del reinado de la Santísima Virgen María, que lo trajo al mundo la primera vez y lo hará brillar la segunda. Comentario: el Reino de María Aquí afirma el Santo con total seguridad que el Reino de María se hará efectivo sobre la tierra, precedido de un conocimiento especial de la Ssma. Virgen que no se dio con anterioridad en la medida necesaria. Que este conocimiento y reinado darán lugar a un conocimiento también más perfecto de Nuestro Señor Jesucristo y su reino. Luminosa perspectiva de restauración de la civilización cristiana y mariana, que nos da fuerzas para arrostrar las incontables y diarias probaciones de una época como la nuestra. Coincide enteramente con las Profecías de El Buen Suceso, dadas por Nuestra Señora a Sor Mariana de Jesús Torres y Berriochoa en Quito, a partir de fines del siglo XVI. La devoción a Nuestra Señora de El Buen Suceso tendrá especial importancia en los días que corren, en que ese Buen Suceso -la derrota de la Revolución gnóstica e igualitaria y el triunfo de la Virgen- está prometido y asegurado por Nuestra Señora. Nota I: sobre la Revolución gnóstica e igualitaria recomendamos la lectura de "Revolución y Contra-Revolución", del Prof. Plinio Corrêa de Oliveira. Asimismo, en el prólogo a la 1ª edición argentina, el autor describe las características del Reino de María. Recomendamos vivamente la lectura de ese prólogo y de toda la obra: http://rcr-una-obra-clave.blogspot.com/

Nota II: aquí termina la Introducción al Tratado de la Verdadera Devoción. Cumpliendo lo prometido, en breve publicaremos un trabajo sobre las Profecías de El Buen Suceso, e inmediatamente continuaremos con la traducción y publicación del Tratado.

Los lectores que deseen comentar algo, o solicitar este archivo en otro formato, pueden hacerlo a través de la página o escribirnos a:

civilizacioncristianaymariana@gmail.com

© Traducido del original francés, tratando de conservar el estilo de San Luis María Grignion de Montfort, por la Redacción de ipsaconteret.blogspot.com - Luis María Mesquita Errea - Elena B. Brizuela y Doria de Mesquita E. - Ezequiel María Benedicto Mesquita

jueves, 29 de enero de 2009

En breve, Profecías de El Buen Suceso

A pedido de los lectores daremos en breve a conocer un trabajo sobre el tema, luego de reunir toda la Introducción del Tratado de la Verdadera Devoción, de San Luis M. G. de Montfort -que venimos traduciendo y comentando- en un solo archivo, como hemos prometido al iniciar tan grato y bendecido trabajo.
Agradecemos a los lectores el interés demostrado y esperamos sus pedidos y comentarios directamente en este sitio o por e-mail en:
civilizacioncristianaymariana@gmail.com

sábado, 24 de enero de 2009

Intr., 13 - El conocimiento y el reinado de Jesucristo en el mundo serán consecuencia directa del conocimiento y reinado de la SSma. Virgen (TVD, 13)

13. Mi corazón me ha dictado todo lo que he escrito con una alegría especial, para mostrar que la divina María ha sido desconocida hasta ahora, y que esta es una de las razones por las que Jesucristo no es conocido como debe serlo. Si, luego, como es seguro, el conocimiento y el reinado de Jesucristo se dan en el mundo, no será sino una consecuencia necesaria del conocimiento y del reinado de la Santísima Virgen María, que lo trajo al mundo la primera vez y lo hará brillar la segunda.

Comentario: el Reino de María Aquí afirma el Santo con total seguridad que el Reino de María se hará efectivo sobre la tierra, precedido de un conocimiento especial de la Ssma. Virgen que no se dio con anterioridad en la medida necesaria. Que este conocimiento y reinado precederán un conocimiento también más perfecto de Nuestro Señor Jesucristo y su reino. Luminosa perspectiva de restauración de la civilización cristiana y mariana, que nos da fuerzas para arrostrar las incontables y diarias probaciones de una época como la nuestra. Coincide enteramente con las Profecías de El Buen Suceso, dadas por Nuestra Señora a Sor Mariana de Jesús Torres y Berriochoa en Quito, a partir de fines del siglo XVI. La devoción a Nuestra Señora de El Buen Suceso tendrá especial importancia en los días que corren, en que ese Buen Suceso -la derrota de la Revolución gnóstica e igualitaria y el triunfo de la Virgen- está prometido y asegurado por Nuestra Señora. Nota: sobre la Revolución gnóstica e igualitaria recomendamos la lectura de "Revolución y Contra-Revolución", del Prof. Plinio Corrêa de Oliveira: http://rcr-una-obra-clave.blogspot.com/
© Traducido del original francés, tratando de conservar el estilo de San Luis María Grignion de Montfort, por la Redacción de ipsaconteret.blogspot.com - Luis María Mesquita Errea - Elena B. Brizuela y Doria de Mesquita E. - Ezequiel María Benedicto Mesquita

sábado, 17 de enero de 2009

Intr., 12 - Nuestra Señora es el milagro de los milagros (TVD, 12)

Nuestra Señora de la Candelaria de El Buen Suceso
Milagrosa imagen venerada en el Monasterio de la Limpia Concepción
de Quito (s. XVII), con sus impresionantes revelaciones con respecto al siglo XX (de las que en otra oportunidad hablaremos)
12. Después de esto, es necesario que exclamemos con el Apóstol: “Nec oculus vidit, nec auris audivit, nec in cor hominis ascendit[1] -ni el ojo ha visto, ni el oído ha escuchado, ni el corazón del hombre ha comprendido” las bellezas, las grandezas y excelencias de María, el milagro de los milagros[2] de la gracia, de la naturaleza y de la gloria. Si queréis comprender a la Madre, dice un santo[3], comprended al Hijo. Es una digna Madre de Dios: “Hic taceat omnis lingua. – Que toda lengua enmudezca aquí”.
......................................... [1] Cor., II, 9. [2] Miraculum miraculorum…, S. Juan Damasceno, Oratio I de Nativ. B.V. [3] San Euquerio

domingo, 11 de enero de 2009

Intr., 10 - El secreto de los secretos del Rey (TVD, 10-11)

10. Después de esto se debe decir, en verdad, con los santos: De Maria nunquam satis…[1] Todavía no se ha alabado, exaltado, honrado, amado y servido suficientemente a María. Ella ha merecido aún más alabanzas, respetos, amor y servicios. 
11. Después de esto, se debe decir con el Espíritu Santo: “Omnis gloria ejus filiae Regis ab intus[2]: - Toda la gloria de la hija del Rey está en el interior”. Como si toda la gloria exterior que el cielo y la tierra le rinden a gusto no fuese nada en comparación con la que en su interior recibe del Creador, la que es desconocida por las pequeñas creaturas, que no pueden penetrar el secreto de los secretos del Rey. ....................................................................................... 
[1] N. de la R.: Nunquam satis, nunca se queda uno satisfecho, siempre se desea más. [2] Ps. XLIV, 14 
Comentario Santo Tomás de Aquino, en su Compendio de Teología, dice: vamos a ocuparnos de estas cosas en la medida en que nos sea posible... El gran Doctor Angélico, humilde, es decir reconociendo y amando la verdad, expresa que las cosas de Dios están muy por encima de nuestra capacidad de comprensión, si bien que la Fe es un obsequio razonable. Es una posición de alma profundamente equilibrada, propia del espíritu medieval. Es un obsequio: Dios nos lo da; es razonable: no choca con nuestra razón. Nos imaginamos a Santo Tomás arrodillado, realmente o en espíritu, admirando y contemplando los misterios divinos. Así también San Luis María va cantando una especie de sinfonía mariana espectacular -en toda la fuerza del término-, las Grandezas de María, y enseñando que a las pequeñas criaturas nos es imposible penetrar , por nuestra propia cuenta, en el secreto de los secretos de Dios. Sin duda la devoción por él enseñada nos permite acercarnos y penetrar en toda la medida deseada por Dios para su gloria y nuestro bien. Si miramos a un aspecto doloroso del presente: ¡Qué contraste con ciertas actitudes comunes en los ambientes progresistas de hoy! Todo está a nuestro alcance, no hay misterios. A Dios ahora no hay que mirarlo hacia arriba, dice un canto "progresista"; María es una mujer como tu mamá, como cualquier otra, dice un catecismo elaborado por sacerdotes seguidores de la Teología de la Liberación. Es la negación a reconocer y amar la Grandeza infinita e increada de Dios y la Grandeza finita y creada de su Madre. No obstante, quienes así enseñan viven hablando de "los humildes" en contradicción con lo que enseña Santo Tomás... Comparando con el ejemplo de los santos, el contraste salta a la vista y evita que nos desorientemos. Si queremos conocer a Nuestra Señora, pidamos la gracia de tener inocencia y verdadera humildad; reconozcamos con alegría que Ella -siendo una criatura humana, que no puede ni quiere compararse con Dios- tiene , por voluntad del propio Dios, una Grandeza que envuelve verdaderos misterios y secretos. Pues Dios exalta a los humildes y rechaza a los soberbios...

sábado, 3 de enero de 2009

Intr., 9 - No hay criatura que, balbuceando el Avemaría, no la alabe (TVD, 9)

[Ntra. Sra. de la Candelaria de la Viña - Salta - haga clic en la foto si desea agrandarla]
9. Toda la tierra está llena de su gloria, particularmente entre los cristianos, que la toman por tutelar y protectora en varios reinos, provincias, diócesis y ciudades. Varias catedrales (están) consagradas a Dios bajo su nombre. No hay iglesia sin un altar en su honor: no hay paraje ni circunscripción en que no haya alguna de sus imágenes milagrosas, donde se cura toda suerte de males y se obtiene toda suerte de bienes. ¡Tantas cofradías y congregaciones en su honor; tantas órdenes religiosas bajo su nombre y su protección! ¡Tantos cofrades y hermanas de todas las cofradías, y tantos religiosos y religiosas de todas las órdenes que publican sus alabanzas y anuncian sus misericordias! No hay criatura que, balbuceando el Avemaría, no la alabe; casi no hay pecadores que, aún en su endurecimiento, no tengan alguna centella de confianza en Ella; no hay ni siquiera un diablo en los infiernos que, temiéndola, no la respete.

Nota: ilustra esta página la Sda. Imagen de Nuestra Señora de la Candelaria de la Viña, que tiene en sus brazos al Niño Cautivo. Ambas imágenes obraron milagros de conversión en los Indios del Chaco, que asaltaran el Fuerte de Cobos (Salta), donde se los veneraba. El Niño fue llevado a remotos parajes y luego recuperado por los cristianos. La Imagen de la Virgen muestra en su rostro la herida causada por una flecha de los indígenas paganos. (Parroquia de La Viña, Salta). Este ejemplo ilustra también lo que dice San Luis María Grignion de Montfort en este ítem 9 de su rica Introducción al Tratado de la Verdadera Devoción a la Ssma. Virgen.