martes, 24 de febrero de 2009

Cap. I - Necesidad de la devoción a la Ssma. Virgen - Tratado de la Verdadera Devoción


Corona imperial carolingia del Sacro Imperio Romano Germánico, noble símbolo de la Soberanía infinita de Dios La grandeza e inmensidad de este panorama, en la zona andina de Salta (foto tomada de internet), es un reflejo que permite elevarse a la Grandeza infinita de Dios. Contemplar la creación tratando de detectar esos reflejos es un alto y formativo entretenimiento del espíritu, que Nuestra Señora inspira y bendice.

Retomamos hoy la traducción del Tratado de la Verdadera Devoción a la Ssma. Virgen - Agradecemos a los lectores el interés demostrado y su valiosa compañía. Esperamos sus comentarios en la página o al e-mail: civilizacioncristianaymariana@gmail.com

14. Confieso con toda la Iglesia que María, no siendo sino una pura criatura salida de las manos del Altísimo, comparada con su Majestad infinita, es menos que un átomo, o más bien no es nada, porque sólo El es “Aquel que Es”(1); y que por lo tanto este gran Señor, siempre independiente y autosuficiente, no ha tenido ni tiene absolutamente necesidad de la Santísima Virgen para que se cumplan sus voluntadas y para la manifestación de su gloria. El no tiene más que querer algo para hacer todo.


.……………….


(1) Exodo, III, 14.




15. Digo sin embargo que, dadas las cosas como son, habiendo Dios querido comenzar y acabar sus más grandes obras por la Santísima Virgen, después de haberla formado, es de suponer que El no cambiará de conducta por los siglos de los siglos, pues El es Dios, y no cambia en sus sentimientos ni en su conducta.




Comentario


Magnífica presentación de la Grandeza infinita de Dios, de su ilimitada independencia y majestad.


Al contrario del relativismo progresista, de contornos borrosos, lleno de entrelíneas e insinuaciones aptas para confundir a los desprevenidos, San Luis María Grignion de Montfort es preciso, conciso, vigoroso y radicalmente fiel a la Palabra de Dios, a la Revelación y a la Tradición.


Lleno de sentido jerárquico, demuestra su amor a la Ssma. Virgen que "guardaba todas esas cosas en su Corazón", no apartándose un milímetro de lo que la Iglesia enseña, señalando la diferencia infinita entre Dios y la Ssma. Virgen, una criatura, criatura a la que Dios quiso hacer obra maestra de la creación, Hija bienamada del Padre, Madre admirable del Hijo y Esposa fidelísima del Espíritu Santo.


Pues, como medita San Luis de Montfort en el Rosario (V glorioso), "la gloria de Dios es inaccesible".


Podríamos decir de sus escritos: "Con este signo -el de la ortodoxia sin concesiones- vencerás".

lunes, 9 de febrero de 2009

Profecías de El Buen Suceso: en 1634, para nuestros días


Conforme lo anunciamos, respondiendo al pedido de nuestros estimados lectores y amigos, hacemos una pequeña pausa en la traducción del Tratado de la Verdadera Devoción a la Ssma. Virgen, luego de haber concluido con la Introducción. Lo hacemos para dar lugar a las Profecías de El Buen Suceso, de una importancia incalculable.
Lo que aquí publicamos es apenas un pequeño resumen de esta gran historia, llamada a ocupar un lugar de destaque en los siglos venideros.
Agradecemos los comentarios de los lectores.
Cordialmente,
en Jesús y María,
El Alférez
civilizacioncristianaymariana@gmail.com

II JORNADAS DE CULTURA HISPANOAMERICANA POR LA CIVILIZACION CRISTIANA
Cabildo Histórico de Salta, 8 y 9 de Septiembre de 2006

PROFECIAS DE EL BUEN SUCESO:
EN 1634, PARA NUESTROS DIAS

Por: Elena Beatriz Brizuela y Doria de Mesquita
Centro Cultural Gral. Juan Ramírez de Velasco, Gobernador del Tucumán.
Sañogasta, La Rioja

ALGUNAS NOTICIAS SOBRE LAS PROFECIAS
San Pedro y San Pablo nos enseñan en sus cartas, que las profecías son inspiradas por el Espíritu Santo; que son como una antorcha que luce en un lugar oscuro, hasta que amanezca el día, y la estrella de la mañana nazca en nuestros corazones. Su finalidad es preparar las almas para la conversión, para el amanecer de un mundo nuevo.
Esto es muy interesante y auspicioso si lo articulamos con todo lo que dijo la Virgen en Fátima y que concluyo así: “Por fin, mi Inmaculado Corazón triunfará”. Es una promesa magnífica, de gran misericordia.
Coincide con las profecías de Nuestra Señora en Quito, Ecuador, entre los años 1594 y 1634 bajo la advocación de “El Buen Suceso”, de las que hizo depositaria a la religiosa concepcionista Mariana de Jesús Torres y Berriochoa.
¿Como sabemos de estas profecías?
El Director del Archivo Arzobispal de la Curia de Quito, Monseñor Dr. Luis Cadena y Almeida escribe una obra magnífica, “destinada no solo a Ecuador, sino a hacer bien a todo occidente, quizá al mundo entero”, afirma su prólogo. El libro se titula “Madera para Esculpir la Imagen de una Santa”. Presenta la biografía de esta religiosa y las profecías que recibe de María Santísima.
Monseñor Cadena se informa en los cuadernos escritos por el Rdo. Padre Manuel Sousa Pereira, de la Orden Seráfica de los Menores del Convento de San Francisco de Quito. Los escritos del Padre Sousa forman parte de las crónicas del Monasterio de la Limpia Concepción de aquella ciudad, todo lo cual fue aprobado por su Obispo, Monseñor Don Pedro de Oviedo, quien fuera director espiritual de la Madre Mariana. Estas crónicas antiquísimas se extraviaron, y se encontraron en 1922. Monseñor Cadena se ilustra en estas fuentes y escribe su obra en 1987. Varios otros autores las estudiaron también.

¿QUIÉN FUE LA MADRE MARIANA?
Española, natural de Vizcaya, nació en 1563; su familia era noble, dedicada a la producción vitícola en sus campos.
Fue un alma predestinada por Dios y cumplió con fidelidad su vocación. A tal punto su unión espiritual con el Creador era perfecta, que cuando tomó la primera comunión, El le reveló altos misterios de la Sagrada Eucaristía.
El Rey Felipe II, accediendo a un pedido de sus súbditos americanos de Quito, encargó a su prima monja, la Madre María de Jesús Taboada, la organización de la expedición y fundación en aquella lejana ciudad, de un Monasterio de religiosas de clausura de la Orden Franciscana de la Limpia Concepción. Mariana, a su vez, era sobrina de la Madre María de Jesús, quien, conocedora de su espiritualidad, se ocupaba de su formación.
Adolescente aún, pero sabiendo perfectamente lo que quería hacer de su vida, integró el grupo de las siete fundadoras, en calidad de postulante.
El viaje fue una travesía terrible; se desató una tormenta atroz; el cielo se oscureció transformándose en una funesta noche. De pronto Mariana dio un grito y cayó desmayada. Cuando volvió en sí, le confió a la Madre María de Jesús: “no sé en qué mundo estuve...” . Había visto una inmensa serpiente que se retorcía en el mar haciendo peligrar el navío; y una Señora vestida de sol y coronada de estrellas que tenía un ostensorio con el Santísimo Sacramento en el pecho y el Niño Dios en un brazo; con la otra mano sostenía una espada de dos filos, cuya empuñadura era una Cruz de oro. La afirmó en el Santísimo Sacramento y golpeó al animal con tanta fuerza que le destrozó la cabeza; aún así, el demonio dio horribles alaridos diciendo que no permitiría la fundación. Mariana vio las innumerables dificultades y sufrimientos que éste maldito ocasionaría en la vida del Monasterio, pero también que en todos los tiempos habrían religiosas santas que darían gloria a Dios y a Su Madre, y atraerían innumerables Gracias. Concluyó su relato diciendo: “... y ... un día, la Reina de los Cielos se comunicará conmigo”.
Y así fue.
Fundaron el Monasterio en enero de 1577. A las religiosas españolas se le unieron varias criollas.
A los quince años hizo sus votos perpetuos; mientras la Madre Abadesa dirigía la ceremonia, Mariana estaba físicamente allí, pero su alma, en éxtasis, fue arrebatada al Cielo, donde el Divino Esposo le entregó como regalo de bodas, Su Cruz!; oficiaban de padrinos la Virgen María y San José, colocándole éste una azucena en el pecho, para fortalecerla en la virtud de la pureza. Vio y conoció misterios, hechos y tribulaciones, luchas y Gracias enormes.
La vida de Mariana se tornó mas angélica que humana. Los éxtasis y las comunicaciones con el Esposo se multiplicaron; éste le concedió una relación viva con el Angel de la Guarda, a quien veía armado como para un combate, porque la custodiaba y la defendía de los ataques de la maldita serpiente, de los que siempre salía victoriosa.
Vivió situaciones insólitas e increíbles: Fue Abadesa a los 30 años y reelegida dos veces. Sufrió cárcel tres veces en el propio convento aún siendo su Priora, con sus hermanas fundadoras españolas. Su caridad inmensa la llevó a cosas tales como canjearle a Nuestro Señor el sufrimiento durante cinco años de las penas del infierno que debía haber padecido una religiosa tentada por el demonio; rezó y luchó hasta lograr su conversión, arrepentimiento y salvación! La Madre Mariana murió físicamente tres veces! Las dos primeras volvió a la vida, pues tenía mucho que hacer todavía...! En la definitiva, a los 72 años, hizo el milagro de llevarse con ella a una monja joven y santa, quien se lo había pedido como una gracia muy especial, y cuya alma voló con la de Mariana al cielo, mientras rezaba abrazada a sus pies en el velatorio!
El 2 de febrero pareciera que fue la fecha preferida por la Virgen para hablar con Mariana. Es la celebración de Ntra. Sra. de la Candelaria, también nombrada como Ntra. Sra. de la Luz, y en América Ntra. Sra. de Copacabana; representa la Purificación de María Santísima y la Presentación del Niño Dios en el Templo -corresponde al cuarto misterio de gozo del Santo Rosario-. Preferentemente ese día, entre los años 1594 y 1634, la Virgen la hizo depositaria de revelaciones y profecías importantísimas.

OCURRIÓ UN 2 DE FEBRERO DE 1594
La Abadesa del Monasterio de la Limpia Concepción, Madre Mariana, vio apagarse la luz de la lámpara del Santísimo desde el coro alto de la Iglesia, donde hacía su habitual oración a medianoche; intentó encenderla pero no lo logró. De pronto una bella Señora, se apareció; se presentó diciendo: “Soy María de El Buen Suceso, la Reina de los Cielos y de la tierra..., con esta advocación quiero hacer en todos los siglos, prodigios”. Y tuvieron larga conversación, hasta la madrugada.
Una aureola de gloria la rodeaba con esplendor; estaba vestida con la saya blanca y el capuchón azul del hábito de la congregación; sostenía en su mano izquierda al Niño Dios, de celestial hermosura; en la otra mano llevaba un báculo de oro bruñido y esmaltado de piedras preciosas; lo que significaba que Ella gobernaría esa santa casa.
La Madre Mariana, tenía treinta años y cargaba sobre su alma grandes responsabilidades y aflicciones que sobrellevaba a fuerza de oración y sacrificios, fortaleza e inspiración sobrenatural. Nuestra Señora la llamaba por su nombre y le hablaba como una madre bondadosa y sabia: “He venido a consolar tu afligido corazón...”.
A partir de ese día la visitó con frecuencia; profetizó, anunció, pidió, le hizo conocer secretos y misterios; le reveló el significado de la extinción de la luz del Santísimo; sus profecías abarcan aquellos tiempos, nuestros días y aconteceres futuros.
Todo lo que debió cumplirse, ya se cumplió. Estamos comprobando lo que dijo sobre nuestro tiempo. Esperemos con confianza lo que vendrá. Como dice San Pablo: “...con la alegría de la esperanza...”.

PROFECIAS, ANUNCIOS Y PEDIDOS
Nuestra Señora de El Buen Suceso le habló a Mariana de la Santísima Trinidad, el Misterio Eucarístico, la Pasión del Señor, los santos, los ángeles y arcángeles, el Cielo, el purgatorio, el infierno, el demonio, los mandamientos de la ley de Dios, los sacramentos, el poder de la oración, el poder de la Madre de Dios, su papel mediador; la Gracia de
Dios, la misericordia, el perdón, la contrición, el premio a la virtud, el castigo, las herejías, etc. Temas que conforman la mas genuina doctrina católica.
Estas son algunas revelaciones:

 Las religiosas santas del Monasterio sostienen con su oración y sacrificio, como columnas fuertes y robustas, la integridad de esa casa; son pararrayo de la Justicia Divina ofendida con tantos pecados secretos y públicos; serán poderosas para conseguir para la Iglesia, la patria y las almas, grandes bienes sin los cuales no subsistiría Quito; ...desgraciado fuera Quito sin este monasterio...
Esto explica la importancia que tuvieron estos conventos, que se multiplicaron y poblaron muchísimo en toda la región; Enrique de Gandía dice en su ensayo “La Independencia Americana”, que en el Monasterio de la Concepción de Lima, en el siglo XIX, había mil cuarenta y una monjas!

 Las almas escogidas como apóstoles, si son activas y fervorosas recibirán grandes bendiciones. Pero ¡ay de las que incautas y ociosas no quieran cumplir su sublime misión!

Hablando de Quito dijo:
 “Dentro de poco será república libre, ya entonces se llamará Ecuador”. Exactamente, así fue.
 En el siglo XIX vendrá un Presidente de veras cristiano, varón de carácter, a quien Dios Nuestro Señor le dará la palma del martirio en la plaza en cuyo sitio está éste mi convento; el consagrará Ecuador al Sagrado Corazón de mi amantísimo Hijo, y esta consagración mantendrá la religión católica en los años posteriores, que serán aciagos para la Iglesia. En esos años el masonismo, esa maldita secta, tomará en sus manos el poder civil y habrá cruel persecución a las comunidades religiosas, pero en este monasterio el triunfo será nuestro.
Efectivamente, el presidente Gabriel García Moreno hizo tal consagración, y fue asesinado, como lo anunció la Virgen, en agosto de 1875.
Notemos que señala a la masonería en el poder, culpable de cruel persecución a los religiosos, por lo tanto a la Fe Católica. Y la califica como “maldita secta”. Sería interesante hacer un análisis histórico atendiendo a las palabras de Ntra. Sra. del Buen Suceso, tratando de calificar las acciones de acuerdo a las enseñanzas de Ntro. Señor Jesucristo y del Magisterio de la Iglesia, confrontándolas con las inspiradas por el ideario masónico.

 En el siglo XIX será proclamado el dogma de la Inmaculada Concepción y en el siguiente el dogma de la Asunción de María al Cielo en cuerpo y alma.
Lo primero fue cumplido por el Papa Pío IX, y lo segundo por Pío XII.

PROFECIAS PARA NUESTROS TIEMPOS, DEL 2 DE FEBRERO DE 1634
 En el siglo XX cundirán herejías, se apagará la luz preciosa de la Fe en las almas por la casi total corrupción de costumbres. Habrá grandes calamidades públicas y privadas. Las pocas almas fieles a la gracia sufrirán cruel e indecible, al par que prolongado martirio; por este sufrimiento serán consideradas mártires. Habrá un ambiente envenenado de impureza que reinará, que a manera de un mar inmundo correrá por calles, plazas y sitios públicos con una libertad asombrosa, de manera que no habrá en el mundo almas vírgenes.

 Con poder y habilidad, el mal se introducirá en los hogares, apagando la luz de la inocencia en los corazones de los niños.
Las palabras de Nuestra Señora se cumplen plenamente por la televisión y otros medios de comunicación, que ocupan lugar de privilegio en los hogares y en la mayoría de los sitios públicos.

 Escasearán las vocaciones sacerdotales, y ¡cuántas vocaciones religiosas perecerán, por falta de formación! Aunque no faltarán sacerdotes santos en el clero regular, mas en el secular se afianzarán menos en su vocación.

Nuestra Señora del Buen Suceso hizo especial hincapié en señalar:
 ...el desprecio que tendrán los vivientes de ese siglo por el Sacramento de la Penitencia; como enraizados en el pecado tratarán de desconocerlo, para ellos nada será pecado; los mundanos harán caso omiso de él; los sacerdotes, unos lo mirarán con indiferencia, otros no lo administrarán, o lo harán despectivamente, alejando a las almas de él. Como una excepción, brillará el Santo Cura de Ars, Juan Bautista Vianney, santificándose justamente por la prioritaria importancia que daba a este Sacramento.

 Es la noche oscura de la Iglesia, muchos perderán su espíritu por la falta de un Prelado y Padre que vele con amor, suavidad, fortaleza, tino y prudencia. Son necesarias muchas oraciones para que Dios ponga fin a tan aciagos tiempos enviando a quien restaurará la Iglesia y el espíritu de sus sacerdotes; estará dotado de una rara capacidad, de gran humildad, de fortaleza para defender los derechos de la Iglesia; será de corazón tierno y compasivo. Para la venida de este restaurador, hará contrapeso la tibieza de las almas consagradas a Dios. Igual responsabilidad tendrán de que el maldito satanás se apodere de estas tierras; todo lo conseguirá por tanta gente sin Fe que como una nube negra oscurecerá el cielo limpio de la república consagrada al Sagrado Corazón de Jesús, entrando con ellos todos los vicios, y viniendo por ellos toda clase de castigos: hambre, pestes, pendencias, apostasía...

 Habrá una guerra formidable y espantosa; será triunfante la maldad. Entonces será llegada mi hora, en la que yo, de una manera asombrosa destronaré al soberbio y maldito satanás, poniéndole bajo mi planta y encadenándole en el abismo infernal, dejando por fin libres a la Iglesia y a la patria de su cruel tiranía.

 Hay dejadez y descuido de las personas que tienen cuantiosas riquezas, que verán con indiferencia que la Iglesia será oprimida, perseguida en su virtud, triunfante la maldad, sin emplear santamente las riquezas en la destrucción del mal y la restauración de la Fe.
Es interesante esto; quiere decir que emplear dinero para la destrucción del mal, ¡es santo!; claro que no solo dinero hay que invertir, también tiempo, esfuerzo, estudio, sacrificio, lucha. La restauración de la Fe, por la destrucción del mal, es la gran inversión para el cristiano.

La Virgen del Buen Suceso pidió a la Madre Mariana que mandara hacer una imagen tal como la veía a Ella: con el Niño, el báculo de Abadesa y las llaves con las que guarda la integridad de su convento. Le indicó el nombre del imaginero “porque tiene conciencia delicada y guarda escrupuloso los mandamientos de Dios y de la Iglesia...”.
Se hizo como la Virgen lo indicó, y cuando la talla estuvo casi terminada, el Cielo se hizo presente en el Monasterio: San Francisco y los tres Arcángeles, envueltos en fulgores sobrenaturales y cánticos celestiales, transportaron de asombro y dulzura el alma de las monjas, trabajando en la perfección y conclusión de la milagrosa imagen que aún hoy se puede venerar en el antiguo Monasterio.

Las palabras de Nuestra Sra. de El Buen Suceso nos aseguran Su papel mediador entre los hombres y Dios:
 Vengan a mí, para conducirlos yo a El.

La Madre Mariana adelantó que estos anuncios serían conocidos recién en el siglo XX; y también ella. Y así está siendo.

Volviendo a las enseñanzas de San Pedro y San Pablo, estas profecías inspiradas por el Espíritu Santo, si las tenemos en cuenta serán las antorchas que iluminen la noche oscura que estamos viviendo. Que nos sirvan para reflexionar, para arrepentirnos, para corregir, para vigilar; en una palabra, para volver al redil de Dios, de la mano de Su Santísima Madre, que nos anuncia el Buen Suceso de la restauración completa. Tengamos confianza, porque la estrella de la mañana nacerá en los corazones, en el nuevo día que vendrá. Y el triunfo del Corazón Inmaculado de María será una hermosa realidad. FIN

BIBLIOGRAFIA
Monseñor Dr. Luis E. Cadena y Almeida: “Madera para esculpir una Santa”, The Foundation for a Christian Civilization, Estados Unidos de América del Norte. 1987

Afonzo de Sousa: “Mística confidente de la Virgen Santísima previó la crisis actual” Catolicismo, N° 458, febrero de 1989 San Pablo, Brasil

Severo Gómez Jurado, S. J.: “Vida de García Moreno” Ed. Don Bosco, Quito, Ecuador, 1970

Plinio María Solimeo: “Nuestra Señora del Buen Suceso, profecías y esperanzas para nuestros días” Rev. Catolicismo, febrero de 1988, San Pablo, Brasil

Nuevo Testamento: II carta de San Pedro a los Judíos, Cap. I, 19-21; II Carta de San Pablo a Timoteo, Cap. III, 16; Carta de S. Pablo a los Romanos, Cap. XII, 12. La Sagrada Biblia, traducción de la Vulgata de Don Félix Torres Amal, Barcelona, 1983

Enrique de Gandía: “La Independencia Americana” –Ensayo- Colección “Los libros del mirasol”, Ed. Compañía Gral. Fabril Editora S. A., Bs. As. 1961

Luis María Mesquita Errea: “Las profecías de Fátima y el triunfo del Inmaculado Corazón de María”, Ed. Comité de Recepción y Homenaje a la Sagrada Imagen Peregrina Internacional de la Virgen de Fátima, Sañogasta, La Rioja, 2001